El día que nacieron todas las flores

Un dessein si funeste/S’il n’est digne d’Atree, est digne de Thyeste.
Prosper Jolyot de Crébillon, Atreo y Tiestes


Yo nací un viernes 13 de junio de 1986 en la ciudad de Querétaro. Desafortunadamente ese día no nacieron todas las flores, pero existen dos peculiaridades en la fecha de mi nacimiento:

  • Justo ese día, en el Estadio Corregidora, se enfrentaban los equipos de fútbol de la República Federal de Alemania vs Dinamarca. Efectivamente, el año en que nací se celebró el mundial del 86 de fútbol en México.
    Cuenta la leyenda que cuando mi tío iba al hospital para conocerme, en su camino tuvo la oportunidad de saludar a los futbolistas alemanes. Posiblemente por eso estoy tan obsesionada con Alemania.
    No simpatizo mucho con el fútbol porque de pequeña me lleve muchas decepciones con el equipo mexicano, pero por alguna extraña razón siempre ha estado presente a lo largo de mi vida.
    Gracias al fútbol conocí a muchos amigos y lo que más le agradezco es que me presentó con la porra oficial de las «Ñupis», quienes ahora son mis hermanas.
  • Otra de las peculiaridades de la fecha de mi nacimiento, es que es un día catalogado de «mala suerte»; lo bueno es que hasta ahora no he conocido a ninguna persona con parascevedecatriafobia (fobia al viernes 13) con quien no pueda festejar mi cumpleaños en algún bar alemán. Aunque sí he conocido a personas que se han alejado de mí, posiblemente a ellos si les traje mala suerte a su vida pero a mi me gusta pensar que su camino a mi lado llegó a su fin. Puedo decir que pocos se han quedado pero sé que esos son los buenos.
    Sea como sea, creo que a pesar de todo nací con buena estrella y aún con este mal augurio soy capaz de ofrecer bondad a las personas, por ello mi número favorito es el 13.

No se fracasa si existe un comienzo

Los vientos musitaban una sola palabra en mis oídos, y las ondas del mar murmuraban incesantes…
Edgar Allan Poe, Morella


En una mañana inusual, salí a correr con miles de pensamientos rondando en mi cabeza. Fue como tener muchísimas voces hablándome al mismo tiempo, peleándose entre si por quién tenía la razón, similar a cuando pides un consejo a tus amigos. En ese momento sentí la necesidad de crear un blog llamado “Mis voces hablan” para compartir todos mis pensamientos y hacer que cada una de esas voces sean escuchadas.


Soy simplemente una analista de soporte técnico, no me agrada mucho, pero lo positivo es que interactúo con un sin fin de personas diferentes, con distintas perspectivas, ideas, costumbres, edades, religiones, países e idiomas. Toda esta mezcla me hace tener una amplia visión de cualquier tema.


  • Se dice que todas las experiencias que vivimos son producto de nuestra mente y estoy segura que puedes conectar conmigo en más de una experiencia.
  • Es posible que tus voces internas difieran de las mías y es completamente válido porque todos tenemos un mundo distinto en la cabeza. Me gustaría escucharte y que me presentes a tus voces internas.
  • A final de cuentas juntos encontraremos empatía y tolerancia para convivir y crecer en una pacifica armonía en este mundo que tanto lo necesita.

¿Sobre qué pretendo escribir? los temas difíciles que suelo abordar con mis amigos, algunas experiencias y anécdotas que he vivido en esta corta vida. Espero que mi experiencia ayude un poco a quienes se encuentren en situaciones similares o bien que se diviertan con ellas.

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